
Las agresiones a médicos en Atención Primaria aumentan tras la pandemia
Con motivo del Día Europeo Contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, celebrado el pasado viernes 12 de marzo, la Organización...
Desde el comienzo de la pandemia, el número de bulos e información falsa y errónea sobre la COVID-19, su origen o curación, ha ido creciendo exponencialmente. El éxito de la difusión de dichos bulos e informaciones dudosas, reside en la facilidad de circulación por medios y redes sociales. Cuando es una persona de confianza la que nos envía la información, no suponemos que es con mala intención ni con ánimo de estafarnos, por lo que otorgamos una credibilidad gratuita.
En el ámbito sanitario, esto se ha convertido en un problema. Muchas personas confían en este tipo de informaciones compartidas a través de medios sociales y sin contrastar, pensando que se trata de información veraz y creíble. Los sanitarios tienen que combatir, además de con el propio virus, con la desinformación. Todo esto se ha incentivado con la creación de la vacuna, cuando el número de bulos sobre el tratamiento y los componentes de la propia vacuna, se ha incrementado.
La situación ha obligado a que diferentes organizaciones con facultativos médicos, firmen una Alianza contra los bulos en vacunas. Entre las organizaciones, están la Asociación Española de Vacunología, la Asociación de Enfermería Comunitaria, la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, el Instituto Balmis de Vacunas, el Instituto #SaludsinBulos y la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria.
El objetivo de dicha alianza es contribuir a la información veraz sobre las vacunas y frenar la desinformación que circula entre los ciudadanos. Para lograr el objetivo, han diseñado campañas de concienciación, formación en habilidades de comunicación para profesionales sanitarios, herramientas de consulta y sistemas de monitorización.
Con la creación de #SaludsinBulos, se pretende que el número de información dudosa y sin contrastar con un profesional médico no tenga el hincapié que tiene en la sociedad.