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Mala Praxis y Negligencia Médica

Cuando hablamos de responsabilidad profesional en el ámbito sanitario, es común encontrar términos como "mala praxis" y "negligencia médica". Aunque suelen utilizarse indistintamente, tienen diferencias clave que todo médico y profesional de la salud debe conocer. Identificar correctamente cada concepto no solo es crucial desde el punto de vista legal, sino también para mejorar la calidad asistencial y prevenir reclamaciones.

Qué es la mala praxis médica

La mala praxis médica se refiere a cualquier actuación profesional inadecuada o incorrecta que derive en un daño al paciente. No siempre implica negligencia, pero sí supone que ha habido un error en el ejercicio de la profesión.

Algunas de las causas más frecuentes de mala praxis son:

  • Imprudencia: Actuar sin la debida cautela o precaución, asumiendo riesgos innecesarios.
  • Negligencia: Falta de diligencia en la atención médica, ya sea por descuido, omisión o falta de esfuerzo.
  • Incumplimiento de protocolos: No seguir los procedimientos establecidos por la comunidad científica o por la normativa vigente.
  • Impericia: Falta de conocimientos o habilidades para realizar una intervención médica de manera adecuada.

En términos legales, la mala praxis suele ser considerada un delito culposo, es decir, sin intención de causar daño. Sin embargo, si se demuestra intencionalidad, podría tratarse de un delito doloso.

Factores que pueden influir en la mala praxis

  • Realizar exámenes diagnósticos y prácticas invasivas de forma excesiva e innecesaria, a petición del paciente.
  • Falta de tiempo suficiente para evaluar correctamente a los pacientes.
  • Largas jornadas y baja remuneración. 

Qué es la negligencia médica

La negligencia médica es un tipo de mala praxis que ocurre cuando un profesional sanitario omite los cuidados razonables que un paciente necesita, provocándole un daño evitable. Se considera negligencia cuando un médico o personal sanitario no actúa conforme a los estándares esperados en su especialidad.

Ejemplos de negligencia médica

  • No diagnosticar correctamente una enfermedad cuando había indicios claros para hacerlo.
  • Administrar un tratamiento incorrecto o contraindicado.
  • Errores quirúrgicos evitables.
  • No informar al paciente de los riesgos asociados a un procedimiento.

Cuando ocurre un caso de negligencia médica, el paciente afectado puede reclamar una indemnización, la cual dependerá de la gravedad de las lesiones, la existencia de secuelas y otros factores como la edad del paciente.

Las secuelas más comunes que se tienen en cuenta en estas valoraciones son:

  • Físicas.
  • Intelectuales.
  • Orgánicas.
  • Sensoriales.
  • Fallecimiento del paciente.

Consentimiento Informado: Una protección para médicos y pacientes

Uno de los pilares fundamentales de la relación médico-paciente es el consentimiento informado, regulado por la Ley 41/2002​. Este documento certifica que el paciente ha recibido información detallada sobre cualquier procedimiento médico al que será sometido, incluyendo riesgos y posibles efectos secundarios.

Tras recibir la información por escrito el paciente debe firmar de forma consciente y voluntaria el documento, para constatar que ha comprendido todo y acepta el procedimiento.

El consentimiento informado es obligatorio en los siguientes casos:

  • Intervenciones quirúrgicas.
  • Pruebas invasivas o tratamientos con potenciales efectos secundarios.
  • Procedimientos médicos con resultados inciertos.
  • Tratamientos con impacto estético.

Este documento no exime al médico de su responsabilidad en caso de mala praxis o negligencia, pero sí demuestra que el paciente fue informado y aceptó el procedimiento con pleno conocimiento.

Cláusula de finalidad estética en medicina estética

En el ámbito de la medicina estética, la responsabilidad del profesional sanitario es aún más delicada, ya que muchos procedimientos no tienen un objetivo terapéutico, sino estético.

La cláusula de finalidad estética se aplica en casos donde un paciente puede alegar que el resultado no es el esperado. Esto puede dar lugar a reclamaciones incluso cuando el procedimiento se ha realizado correctamente desde el punto de vista técnico.

Por este motivo, los médicos estéticos deben ser especialmente cuidadosos a la hora de informar a los pacientes sobre los riesgos y posibles secuelas de cualquier tratamiento, y dejar constancia de ello en el consentimiento informado.

Cuando un seguro de responsabilidad civil profesional para médicos estéticos incluye esta cláusula, protege al médico ante reclamaciones derivadas de intervenciones estéticas, reduciendo el riesgo de asumir costes de indemnización elevados​​.

Seguro de Responsabilidad Civil para médicos y profesionales sanitarios

Dado que cualquier profesional de la salud está expuesto a posibles reclamaciones por mala praxis o negligencia, contar con un seguro de responsabilidad civil médica es fundamental. Este seguro cubre las posibles indemnizaciones que el profesional deba asumir, así como los gastos de defensa legal​​.

Si eres médico y buscas mejorar tu cobertura o contratar tu primer seguro de responsabilidad civil, te recomendamos comparar distintas opciones para encontrar la mejor protección al mejor precio. Puedes hacerlo en menos de un minuto usando nuestro comparador. 

Evita riesgos innecesarios y ejerce tu profesión con la tranquilidad de estar bien protegido.

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