
Los sanitarios se unen contra los Bulos en Vacunas
Desde el comienzo de la pandemia, el número de bulos e información falsa y errónea sobre la COVID-19, su origen o curación, ha ido creciendo...
La regulación de la cirugía estética en España ha dado un importante paso adelante con la entrada en vigor de la Orden SND/1002/2024 en septiembre de 2024. Esta nueva normativa busca reforzar la seguridad y la calidad de los procedimientos estéticos quirúrgicos al establecer que únicamente cirujanos plásticos acreditados podrán llevar a cabo este tipo de intervenciones en centros autorizados. Con esta medida, se pretende no solo combatir el intrusismo profesional, sino también asegurar que los pacientes reciban la mejor atención médica posible en un entorno debidamente regulado y controlado.
Uno de los puntos más importantes de la Orden SND/1002/2024 es que, a partir de su publicación, sólo los cirujanos plásticos con la titulación oficial en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora podrán realizar intervenciones quirúrgicas con fines estéticos. Esto significa que cualquier otro profesional sanitario, independientemente de su experiencia o formación en otras ramas de la medicina, queda excluido de la práctica de estas cirugías.
Además de regular quién puede realizar cirugías, la normativa también establece un control más estricto sobre los centros de cirugía estética. Estos centros deben actualizar su inscripción en el Registro General de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios, asegurándose de que todos los profesionales que trabajan en sus instalaciones cumplan con las acreditaciones exigidas, asegurando que las cirugías se realicen bajo altos estándares médicos y éticos.
La implementación de estos cambios no solo protege a los pacientes, sino que también asegura un entorno más regulado para los profesionales médicos, eliminando la competencia desleal y garantizando que todos los procedimientos se realicen por profesionales altamente cualificados.
En los últimos años, uno de los retos más importantes para el sector de la cirugía estética ha sido el intrusismo profesional, con personas no cualificadas ni acreditadas realizando intervenciones quirúrgicas estéticas, lo que ha puesto en riesgo la salud de muchos pacientes. Este problema ha ocasionado complicaciones médicas y litigios legales significativos.
La nueva normativa aborda de manera directa esta situación, imponiendo sanciones más estrictas para quienes operen sin la debida acreditación. A partir de ahora, cualquier persona que practique cirugías estéticas sin contar con el título oficial en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora será sancionada, y los centros que empleen a profesionales no cualificados podrán enfrentar multas sustanciales e incluso el cierre de sus instalaciones.
Esta regulación impulsa la profesionalización del sector, traduciéndose en mejores estándares de calidad y un aumento de la confianza por parte de los pacientes.
Para los cirujanos plásticos acreditados, esta normativa significa una mayor valoración de su especialización. Solo ellos podrán realizar intervenciones quirúrgicas estéticas, lo que elimina la competencia desleal de aquellos que no tienen la titulación adecuada. Además, se recomienda que los cirujanos:
Para los propietarios de centros estéticos, el impacto es igualmente significativo. La prioridad debe ser asegurarse de que todos los profesionales médicos cumplan con los requisitos legales. Las infracciones pueden acarrear desde multas hasta el cierre del centro. Entre las acciones recomendadas para los propietarios se incluyen:
Uno de los aspectos cruciales que subraya la nueva normativa es la obtención del consentimiento informado antes de realizar cualquier intervención quirúrgica. Según la Ley 41/2002, que regula la autonomía del paciente, los profesionales médicos deben proporcionar a sus pacientes una información clara y detallada sobre los riesgos, beneficios y posibles complicaciones de cada procedimiento antes de llevarlo a cabo. Este consentimiento debe ser firmado por el paciente y archivado adecuadamente.
Un consentimiento informado mal gestionado o incompleto puede dar lugar a reclamaciones legales por parte de los pacientes, derivando en demandas por negligencia. Por lo tanto, tanto los cirujanos como los gestores de centros estéticos deben asegurarse de que este proceso se lleve a cabo de manera correcta y clara, permitiendo al paciente tomar una decisión informada antes de la intervención.
A pesar de la nueva normativa que regula y controla quién puede realizar cirugías estéticas y cómo deben funcionar los centros, el riesgo de complicaciones médicas sigue presente. La cirugía estética conlleva riesgos inherentes, y contar con un seguro de responsabilidad civil sanitaria es fundamental para proteger tanto a los profesionales como a los centros ante posibles reclamaciones.
Un seguro de responsabilidad civil sanitaria ofrece protección ante varios escenarios que pueden surgir en el ejercicio de la cirugía estética:
Contar con un seguro de responsabilidad civil sanitaria no solo es un requisito legal, sino que también es una protección esencial para garantizar que los problemas que puedan surgir no afecten la estabilidad financiera de los cirujanos o centros de cirugía estética.
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La Orden SND/1002/2024 supone un cambio relevante en la regulación del sector de la cirugía estética en España. Aumenta los estándares de calidad y seguridad, protege a los profesionales cualificados y garantiza que los pacientes reciban atención adecuada. El cumplimiento de esta normativa es una oportunidad para los cirujanos plásticos acreditados de consolidar su posición y destacar en un sector altamente competitivo. Además, asegura que los centros que sigan las nuevas reglas sean vistos como lugares de confianza y calidad, contribuyendo así a la profesionalización del sector estético.